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Diagnóstico Autismo: ¿Qué hago?
Lo siguiente es la descripción, presentada lo mejor y claramente posible, de las actividades y cambios en el razonamiento que apliqué (y en este momento que Usted está leyendo, sigo aplicando) a Erick y que me han dado resultados positivos. (Por supuesto, las terapias no son de mi invención, son ejercicios desarrollados científicamente y aplicado por profesionales, pero como señalo, ejercitarlas en casa, con la familia, pareciera que surten más y mejor efecto que el consultorio o área de terapia).

Por favor, recuerde que NO son la “fórmula mágica”: tengo 7 años, hasta ahora (mayo 2007), aplicándole terapias de varios tipos de acuerdo a mis posibilidades (económicas, de tiempo, de ánimo –también soy humana-, etc.) y puede que alguna(s) no funcione(n) en otros autistas... ¡pero no se desanime! Intente las que considere puedan serle de utilidad, de acuerdo a su situación personal. Y si tiene algún “truco” que le haya sido positivo y desea compartirlo con otras madres y padres de autistas... adelante!, escríbame un coreo-e y con gusto lo publicaré aquí.

Independientemente del grado de autismo se sugiere:
Primero:
Un cambio de paradigmas, significa que debemos adaptar nuestros objetivos y expectativas a la realidad que se está viviendo, siendo los objetivos principales lograr el desarrollo individual según el ritmo personal y las destrezas propias del niño o la persona que vamos a ayudar. Detectando las fortalezas y debilidades, podemos atacar las debilidades y desarrollar las fortalezas para adaptarlas a algún trabajo o actividad productiva con la finalidad de lograr el mayor grado de independencia y la mayor aceptación e inserción social posible. Cuanto antes tome acciones para ayudar, mayores serán los logros y mayor la expectativa de recuperación.

Segundo:
Buscar optimizar el estado del sistema digestivo, sistema inmunológico y del sistema neurológico.

  •    1. Pruebas de alergenos alimentarios y de inhalación. Según los resultados se sugiere: Eliminación de la dieta de estos alergenos y en lo posible eliminar los alergenos de inhalación. Dieta de sustitución personalizada, es necesario detectar cuál es el(los) alimento(s) que le produce(n) reacciones negativas en su conducta y percepción al alterar el sistema digestivo, inmunológico y neurológico, para retirarlos del consumo diario y sustituirlos por alimentos hipoalergénicos. Ver Pediatra especialista en nutrición o un Nutricionista.
  •    2. Prueba de metales pesados en sangre. Se sugiere: Quelación homeopática o con químicos.
  •    3. Prueba de Cándida Álbicans (hongo) y de parásitos en el sistema digestivo. Se sugiere: Tratamiento para los hongos y parásitos. Es importante procurar siempre reponer la flora bacteriana intestinal, utilizar probióticos. Ver a un Pediatra, Gastropediatra o Gastroenterólogo.
  •    4. Exámenes de Gastroscopia y Rectoscopia para descartar cualquier patología del sistema digestivo. Se sugiere: Tratamiento para las mismas, ver a un Gastropediatra o Gastroenterólogo.
  •    5. Vitaminoterapia, minerales y otros suplementos: como probablemente existe una mala absorción intestinal, los complementos vitamínicos, minerales y otros suplementos nos ayudarían a mejorar las conductas autistas. Existe un producto llamado Supernuthera que es muy recomendado. Ver Pediatra o Nutricionista. Ver dietas libres de gluten y caseína, junto a la vitaminoterapia, inclusión en la dieta del autista de los minerales, algunos aminoácidos, antioxidantes, estudio de la serotonina y reguladores de la misma.
  •    6. Ir con un Neuropediatra o neurólogo para descartar patologías asociadas. Se sugiere: Exámenes como el electroencefalograma, Resonancia Magnética, pruebas auditivas, son las más comunes. Preguntar por pruebas de niveles de neurotransmisores en sangre y orina.
Tercero
Se recomienda trabajar en las debilidades de manera directa, por ejemplo, si su niño tiene debilidad en el lenguaje es bueno hablarle y enseñarle a mirar a los ojos. Si tiene debilidad en socializar, realice juegos de imitación y relajación.
 
Recuperar el tiempo de aprendizaje natural del lenguaje y socialización: para aprender a socializar y para el lenguaje existe una etapa de aprendizaje que es dada en los primeros años de vida y de la que hemos perdido un tiempo precioso y vamos a recuperarlo con terapias de lenguaje, también para la atención y concentración, destrezas físicas y las áreas donde hayan debilidades tenemos las terapias para cada una.

Evaluación permanente con Psiquiatra, Psicólogo y Psicopedagogo. Preferiblemente buscar un grupo asociado que haya tenido autistas entre sus pacientes. Terapias de lenguaje, terapia conductual, terapia ocupacional, fisioterapia, etc. Son las más comunes según lo requiera el paciente y el bolsillo aguante.

Lo que me ha resultado mejor, es una combinación de las terapias con especialistas y la terapia de continuidad en casa (buscar las terapeutas y solicitarles que nos expliquen como hacer en casa lo que ellas hacen en su consulta), al final las madres nos convertimos en las mejores terapeutas del mundo.

Debilidad: Lenguaje. Parte de la solución inicial es HABLARLES TODO EL TIEMPO y enseñarle a MIRAR A LOS OJOS
El primer paso para hablar es ver, escuchar y entender al interlocutor para luego imitarlo: como mueve la boca, los ojos, etc. Como esto no es del interés de la persona autista, pues en su cerebro no se activan las áreas adecuadas de interés ante el rostro humano y otras áreas, podemos utilizar sus limitados intereses, por ejemplo si está apegado a un objeto, podemos utilizarlo como premio, siempre dejando dicho objeto a la vista, se le dice la palabra clave “mírame” y cuando realiza lo esperado así sea por dos segundos, inmediatamente se le premia con el objeto. Este proceso es difícil de hacérselo entender al principio, pero si lo logramos, el desarrollo de las habilidades que le enseñemos se exponenciará.

Una recomendación personal es hablarle aunque creamos que no nos atiende ni oye. El cerebro es un órgano que funciona como una esponja, absorbiendo información inconscientemente: hasta las personas que están en coma escuchan y graban información. Las personas autistas tienen problemas para expresarse por medio del lenguaje y la mayoría no tienen problemas para grabar esa información y hasta que se demuestre lo contrario están haciendo en su cerebro una base de datos (correcta o incorrecta) de su medio ambiente, y una manera de hacer base de datos del lenguaje es hablándoles, explicándoles lo que estamos haciendo, dónde estamos realizando alguna actividad, para qué hacemos algo. Cuando comencé a hacer esto, al principio no le vi resultados y pensé que estaba perdiendo mi tiempo hablando sola, como una loca, ahora sé que mi hijo sí escuchaba y algo le quedó.

Entrenarle para que dirija la mirada al rostro del hablante. Este es el primer paso para lograr una imitación del lenguaje, un entendimiento de lo que le ocurre emocionalmente a la otra persona (aunque sea como un menú) según el movimiento de sus facciones y el lenguaje corporal y por ende aprender a tener una conversación y a socializar.

Según estudios realizados, a las personas autistas no se les activa la zona cerebral adecuada cuando ven un rostro humano, por lo tanto, pierden el aprendizaje natural de la socialización y la empatía (colocarse en el lugar de la otra persona), pues estas actividades no les interesa en absoluto y requieren de una gran actividad cerebral, por lo que hay que enseñarles estas actividades sociales complicadas de una manera progresiva y explicada desde lo mas simple.

Una vez que logramos que nos miren a los ojos, podemos enseñarles las partes de la cara, las emociones más simples reflejadas en la cara y mas adelante, el lenguaje del cuerpo.

Ejemplo:
Estoy brava (molesta):
Mírame la cara (logré que me mire a los ojos), si frunzo el ceño (cejas hacia abajo y arrugas entre ellas, boca recta) y mirada fija, significa que estoy brava. Más aún si cruzo los brazos.
Hacer lo mismo con: triste, contenta, tranquila.

Debilidad: socializar, parte de la solución inicial es el JUEGO, LA IMITACIÓN Y LA RELAJACIÓN
Una de las cosas que debemos enseñarles a los niños es a imitarnos, a jugar, a seguirnos el juego, Ej.: cuando le enseñaba a atajar la pelota a mi hijo, me costaba, pues no lograba entender el objetivo, y luego que entendió, lograr coordinar el abrir la mano y cerrarla en el momento justo, tuve que ponerme detrás de él, agarrar su manito y cerrársela con la pelota en ella varias veces, y luego pedirle a mi esposo y al hermano mayor, que la lanzaran repetidamente hasta que lo logramos días después. En esos días hicimos de los pasillos del apartamento un campo de béisbol. Todos los juegos que les gusten hay que aprovechar y jugarlos para luego enseñarles otras actividades.

El juego es el inicio de la socialización en niños, pues con ello aprenden a interactuar, a imitar y a colocarse en el lugar de otros, en el caso de las personas autistas no aprenden estas habilidades de manera natural, por lo que debemos entrenarlas para crear en su cerebro una base de datos que les ayude a manejar y entender las sutilezas de esa información que todo el tiempo intercambiamos sin usar palabras, lo que llamamos lenguaje corporal y que ellos no están capacitados para captar de manera adecuada. Por ejemplo: Estoy molesta o brava (use siempre la misma palabra): tengo el ceño fruncido, los labios rectos y la mirada fija en la persona que me causa la molestia, también tengo los brazos cruzados, por lo tanto detente en lo que estás haciendo y si estás gritando debes permanecer callado.

Una manera para enseñarle a permanecer sentado es el de colocarnos en una silla y al niño(a) frente a nosotros en otra silla a nivel de nuestro rostro con sus piernas entre las nuestras, a un lado y fuera de su alcance diversos juguetes, ponemos un objeto interesante delante de nuestro rostro y le hablamos siempre con una sonrisa, buscando que su mirada se pose sobre nuestros ojos y diciéndole “mírame”, haciendo de esto un juego. Si lo hace, le damos el objeto inmediatamente, luego se lo pedimos “dame”, si nos lo entrega, debemos celebrarlo con alguna clave agradable como un “¡muy bien!”.

Esto debe tener de duración al principio poco tiempo, aproximadamente dos a tres minutos, luego alargarlo siempre usando diversos juguetes y agregando la palabra “toma” y colocando el objeto a nivel de nuestro pecho y no a nivel de nuestro rostro pero buscando que nos mire a la cara aunque sea por dos segundos.

Para enseñarle a relajarse, me ha funcionado jugar a “¡te atrapé!”. Consiste en abrazarlo suficientemente fuerte sin hacerle daño, diciendo “¡te atrapé!” y lo más seguro es que grite y trate de zafarse del abrazo. Cuando deje de gritar así sea un segundo, debemos soltarlo inmediatamente. Se hace así varias veces hasta que aprenda que si no grita lo soltamos, luego hacemos esto pero lo soltamos cuando se relaja. Es recomendable comenzar este juego solo si no se altera demasiado y si es controlable su reacción. Es bueno bajar su grado de sensibilidad previamente, haciéndole cariños suaves en áreas donde no le moleste tanto, por ejemplo buscando tocarle el hombro en su camisa y no en la piel directamente, hacerlo de manera diaria y constante.

Intereses limitados (y limitantes en las áreas sociales). Una de las características del autismo son los intereses limitados a pocas cosas, esos intereses son “obsesivos” y no están orientados a ser participativos de relaciones sociales. También en el uso “inadecuado” o uso poco común de objetos como por ejemplo girar sobre su techo los carritos, girar los platos (todo el tiempo).

Por ejemplo, a mi hijo le gustaba ver películas, pero el problema era que deseaba estar sentado todo el día en esa actividad, y siempre era la misma película, sólo la cambiaba cada dos meses o mas, así vimos “Dumbo” unas cien veces, “Hércules” más de cien y “Mulan” perdimos la cuenta. También gustaba de tomar un palo de gancho de guindar ropa y lo pasaba delante de su cara como si fuesen las aspas de un ventilador. Podía estar en esa actividad por horas, si le quitaba el palo, el berrinche duraba horas y se dormía buscándolo. Al levantarse lo primero que hacía era continuar buscando el palo, no cejaba hasta que lo conseguía, logró hacerlo sonar “cortando el viento” y eso le gustaba muchísimo más, hasta que cambió esa actividad por otras que le fuimos poco a poco indicando, usando el palo y “otros objetos de apego”como premio.

Lo principal de esto es NO PERMITIR que el apego y las actividades obsesivas se conviertan en limitantes sociales, que le impidan por el largo uso del tiempo en ellas, comunicarse con las personas que le rodean, y tratando de usar los objetos de sus apegos como premios. Yo espero poder lograr en el futuro, que el apego sea con algún objeto socialmente aceptado como una cadena, anillo, pluma, etc. Y que las actividades de su obsesión sean de provecho, permitiéndole vivir de ellas.

La negociación es esencial en el desarrollo del entendimiento de la interacción en las relaciones sociales, el simple hecho de entender “yo te doy esto a cambio de eso” es el primer paso para entender que realizando una acción puede obtener una reacción a su favor, que le produce la obtención de algo agradable. Para las personas autistas esto es difícil pues implica el entendimiento de:
  •    1. La otra persona es un ser distinto a mi.
  •    2. La otra persona no siente lo que yo siento.
  •    3. La capacidad de expresar sus necesidades son limitadas y no logran hacerse entender, eso los frustra y se encierran en si mismos o se ponen agresivos, pues no logran controlar su medio ambiente a su gusto y según sus necesidades fisiológicas y mentales.
  •   4. No logran entender que la otra persona puede estar más interesada en otro objeto (o acción) por el cual intercambiarlo.

Supongo que como captan mal el medio ambiente y tratan de realizar actividades para controlarlo y nunca es igual el resultado por sus acciones, pierden esa conducta porque la negociación es acción y reacción al igual que el lenguaje.

Ejemplo, cuando un bebé en su cuna que tiene un móvil, aprende que si mueve los pies o manos de manera enérgica, el móvil se mueve delante de sus ojos, eso le puede agradar, no le daña y siempre intentará moverse de esa manera, pues sabe que siempre el móvil se moverá, habrá entendido lo que se llama acción y reacción, pero si este niño tiene alterados los sentidos y hoy capta de una manera agradable el movimiento, pero mañana eso lo asusta, difícilmente entenderá acción y reacción de manera natural, pues no hay una constante en lo que percibe.

Cuando mi hijo tenía dos años aproximadamente y le daba hambre fuera de la hora de comer, como no sabía decirme que le dolía o sentía molestias en el estómago, me daba un golpe o me mordía, y como yo me molestaba y lo regañaba por esa conducta, el terminaba gritando o llorando desconsoladamente pues no sabía como comunicarse ni entendía cómo era posible que yo no supiera que tenía hambre.

En general
Utilizar todos los recursos que se posean y todas las terapias alternativas que previamente le hayan resultado a otras personas.

Homeopatía, delfinoterapia, equinoterapia o alguna mascota adecuada como por ejemplo un perrito tranquilo y manso, natación o algún tipo de actividad deportiva, pintura, música o algún tipo de actividad artística, dejarle participar con pequeñas actividades en la casa, buscando que sean lo mas seguras y planificadas posibles, como por ejemplo, en la cocina, enseñarle a hacer arepas, gelatina, arroz, y cosas sencillas al principio (las recetas como tienen orden y medidas en los ingredientes y en su preparación son ideales para ellos) y más elaboradas luego, pues si tiene capacidades culinarias podría convertirse en una profesión, debe armarse de paciencia y no alterarse si se cae o derrama algo, podemos convertir el preparar algo en una actividad programada, sencilla y agradable.

Cuarto
Estructurar el tiempo
Uso de claves visuales, es una de las cosas más importantes para darle tranquilidad y estabilidad emocional, con una foto o dibujo, se le coloca horario a cada actividad diaria. El objetivo es el horario, y también la flexibilidad del mismo.

Por ejemplo, se le dice “es hora de levantarse” y se le muestra la foto o dibujo de una persona levantándose de la cama, se le dice “es hora de bañarse” y se le muestra la foto o dibujo de una persona bañándose, luego, se le dice que “es hora de comer” y se le muestra la foto o dibujo de una persona comiendo, luego es hora de ir a la escuela y se le muestra la foto o dibujo de una persona estudiando, luego es hora de dormir y se le muestra la foto o dibujo de una persona durmiendo.

De esa manera le vamos estructurando el horario diario y eso ayuda a atenuar sus dudas y miedos, que son el origen de muchas de sus conductas inadecuadas, inesperadas e ilógicas para nosotros.

Esto ha de realizarse igualmente en la escuela con todas las actividades escolares y en casa. Cada actividad se ha de estructurar, debe tener un principio con su correspondiente clave, un desarrollo y un fin con su correspondiente clave.

Ejemplo de una actividad estructurada y organizada.
Objetivo: aprender a organizar por color, tamaño o figuras geométricas.
Tiempo: 3-5 minutos por actividad máximo.
  • Materiales: cilindros, triángulos y cubos de distintos tamaños y colores (Tres cilindros, triángulos y cubos azules pequeños, tres cilindros, triángulos y cubos amarillos medianos, tres cilindros, triángulos y cubos rojos grandes).
  • Método: Inicio: sacar las figuras geométricas de su caja.
  • Actividad: ordenar las figuras geométricas de acuerdo al tamaño, color o figura.
  • Final: Si logra la actividad debe haber una clave auditiva o verbal agradable y luego guardar las figuras geométricas en su caja.
  • Continuar con la siguiente actividad programada, máximo tres actividades, duración máxima 15-20 minutos las tres.
  • Dedicarle media hora diaria en casa, planificar las actividades con la terapeuta.

Es importante enseñarle que pueden haber cambios en las actividades diarias programadas, pero también es importante que se le explique de alguna manera y si es posible, cómo serán esos cambios. A mi hijo le sirvió ordenar dándole números a las actividades, Ej. Tacos uno, plastilina dos y rompecabezas tres.

Quinto
Enseñarles a utilizar la palabra como medio de comunicación

“No te entiendo, ¿Qué quieres?” y si logramos descubrir lo que quiere podemos enseñarle lo que quiere diciéndole “dame” y en el momento que pronuncie cualquier cosa hay que dárselo, así va entendiendo que pronunciando palabras se le toma en cuenta. Las primeras palabras que aprenden y entienden el significado generalmente es “No”, “Sí”, “Mamá”, “Papá”, “Agua”, “Tetero”, “Dame”, “Toma”, “Arriba”, “Abajo”, etc.

Sexto
Enseñarles a manejar sus emociones sin dañar a nadie
Ellos son literales, no entienden dobles sentidos, ni los chistes elaborados (los básicos sí, mi hijo se carcajea con las comiquitas si alguien se resbala, se ensucia, es aplastado o le lanzan algo). Con dificultad entienden el engaño simple, mucho menos el engaño elaborado.

Una manera de enseñarles que un pellizco lo deben controlar es que en el mismo momento que nos pellizca hay que decirles “noo, eso me duele, ayy”, y tratar de evitar el pellizco dejándolo hacer la mímica de el pellizco. De alguna manera deben expresar lo que sienten, una vez que aprenden a expresarse, baja el nivel de agresividad, pues sienten que el mundo es más controlable y predecible.

Time out o tiempo fuera: se le aísla literalmente en el momento que tiene esas conductas inadecuadas en una habitación donde no haya nada que le pueda dañar, especialmente cuando hay gritos destemplados por largos períodos de tiempo, con esto evitamos que al vernos el niño, estemos estimulándolo a que grite, siempre esperamos detrás de la puerta a que deje de gritar aunque sea por segundos, abrimos la puerta y le hablamos felicitándolo pues dejó de gritar, si acepta contacto físico podemos tratar de abrazarlo y besarlo. Quitarle el aislamiento debe ser inmediato al momento en que deje de gritar.

Pocos logran desarrollar la “teoría de la mente” que es entender lo que una persona piensa y siente en un momento determinado según lo que vive, “colocarse en sus zapatos”. Esto no quiere decir que no tienen emociones, lo que no saben es entender situaciones sociales, expresarse y explicar lo que sienten, eso es una cosa y no sentir nada es otra.

La percepción es distinta y su aprendizaje social es limitado, el manejo de sus emociones es poco (pero se les puede entrenar para lograrlo) y de allí su labilidad emocional, en un momento están bravos y al minuto están riendo.

La amígdala cerebral está alterada en tamaño, es mas pequeña y tiene igual número de células, allí está el centro del control emocional, pero ¿Quién fue primero, el huevo o la gallina?, se nace con esto así o por falta o exceso de uso se transforma, ¿esto ocurre por una alteración crónica de la neuroquímica cerebral?.

Indiferentemente de lo que ocurrió, podemos lograr con entrenamiento un cambio de conducta, y al menos que se controle y reaccione de una manera constructiva en situaciones estresantes o de disgusto.

El Hipocampo también está alterado, juega un papel en la memoria y en el desciframiento del sentido de lo que percibimos, podemos lograr cambios en la neuroquímica cerebral con entrenamiento, modificando literalmente el desarrollo del cerebro del niño, (ver teoría del Psicólogo de Harvard Jerome Kagan), y unido al entrenamiento, tenemos la dieta que ayudaría en esta modificación neuroquímica cerebral, de allí la importancia de detectar el autismo lo antes posible y comenzar el tratamiento.

Séptimo
Buscar grupos de apoyo, contactar a otros padres, intercambiar información

Fuente: Fundación Autismo Venezuela

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